martes, 16 de mayo de 2006

Un fantasma




Por Carlos Ricardo

Un fantasma recorre a Europa: es el fantasma del comunismo. ...

¿Qué partido de oposición no ha sido motejado de comunista por sus adversarios en el poder? ¿Qué partido de oposición, a su vez, no ha lanzado, tanto a los representantes de la oposición, más avanzados, como a sus enemigos reaccionarios, el epíteto zahiriente de comunista?” (Manifiesto del Partido Comunista. C. Marx y F. Engels. Diciembre de 1847- Enero de 1848)

De la frondia monserga grecoquimbayista del adelantado de Invercolsa, ha surgido como eco cacofónico, la reproducción de las palabras de “El inefable”: Fernando Londoño Hoyos, exMinistro, compañero de andanzas y fiel escudero tomó las acusaciones del doncel y las repite a diario en su programa de radio: todos aquellos que osan contradecir al mando supremo, lo hacen por una proterva motivación: el comunismo internacional y el comunismo nacional.

Son ahora comunistas todos aquellos que no lanzan loas, maitines y alabanzas al iluminado de Medellín. Los colombianos que no acatan la razón de la campaña “Adelante Presidente” son la hez de la sociedad. Hoy lo dijo el aventajado negociante de Invercolsa: sólo los centro-derechistas son personas sensatas: el resto, comunistas, que disfrazan sus intenciones en discursos de democracia y participación.

También se refirió a instituciones nacionales e internacionales que son afines al comunismo: El Tribunal Penal Internacional es una creación del comunismo, para dañar a los países que no acogen con beneplácito a la subversión Internacional; los comités de Derechos Humanos, son disfraces de comunistas que protegen al comunismo.

Mirado así, ese fiel y reconocido vocero de la campaña del Candidato-Presidente, descalificaría por comunistas hasta a los más rancios representantes del folklor político local y nacional. No se salvarán ni Enrique Gómez Hurtado, Echevarría Olózaga, el primo Mario Uribe, y otros tantos.

Nuestro moderno Torquemada, se ubica apenas en los albores del Siglo XIX, apenas codeándose con los contradictores de Marx y Engels en esas remotas épocas.

Como en los grecoquimbayas, su discurso es trasnochado hiede y llena el ambiente de efluvios que asustan a las almas cautas. Pero logra su efecto aunque ni él mismo se lo crea....

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta nota de Carlos Ricardo ratifica el peligro que encierran los adjetivos en la politica y en la escritura

Anónimo dijo...

Eso tranquilo.. pero no, mejor no. Si es preocupante y doloroso. Mire a Perú, la nota de Titi lo ilustra bien; ellos no estan mejor. Bolivar ciertamente la tenia dificil, es que se trata de unos...