lunes, 3 de abril de 2006

LA HORA DEL ÁNGELUS




Por: Mario Hernán López

Esa noche la cantina no prometía nada: los tangos y los rostros coincidían en un aire tristón, dos parejas bailaban Malena con pasos marcados en las academias; la cantinera, Mónica Vélez, intentaba promover una conversación sobre las estéticas expandidas. Puchos recién destripados en los ceniceros, vasos llenos con pasante de agualimón, vasijas con crispetas de sal, y algunas copas de aguardiente, ocupaban casi toda la barra.

A ese sitio llegó Darío Ángel, necesitó tres cervezas, tres aguardientes y dos horas para contar que era escritor, que intermedio editores le había publicado una novela y que me la prestaba para leerla en el fin de semana. Todo encuentro casual es una cita, le dije citando a Borges.

La Hora del Ángelus es una novela sobre la decadencia, hace agua la imagen de la familia mil veces idealizada, los personajes transitan en silencio por los sitios emblemáticos de Manizales, en ocasiones se enamoran subiendo al corredor polaco o se lanzan a la aventura de construir su propia identidad en una sociedad que prohíbe leer poetas franceses. El contenido desconocido de una carta pone en movimiento una historia escrita con el mayor cuidado. Los personajes están claramente delineados en diez capítulos breves, algunos de ellos parecen atados por el amor y otros por el miedo o la irreverencia; el escritor no necesita acudir a erudiciones irritantes para hacer una novela franca e inteligente.

Ocho días después nos encontramos en otra cantina, esta vez el jazz acompañó la conversación sobre libros y cosas.

- La novela la publicó Círculo de Lectores en 1995, como parte de una colección sobre literatura colombiana – dijo Darío Ángel. Al fondo se escuchaba la voz de Sarah Vaughan.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bacano, viejo Mario. Ya extrañaba tu cronica nocturna. Me preguntaba, seria que se ha vuelto asceta? Ufff! menos mal, hubiera sido una baja importante.

marius dijo...

Ese año, el 2006, cuando emprendía un viaje para cumplir un sueño a la enigmática Rumania, llevaba en mi equipaje un regalo de Colombia. Era el Libro La Hora del Angelus, la cual mi madre (QEPD) había adquirido, por que pensaba que hablaba de ángeles, el tema de moda en la mitad de la década de los años noventa. El regalo fue bien recibido en la fría Bucarest y yo ya la había leído con gran interés. Espero que allá también fuese leída, seguro que si pues, era para alguien que aunque ya me odia y no me habla...me amó y le encanta el español. Gran obra y algún día me gustaría felicitar a su autor.