domingo, 19 de marzo de 2006

¿Un impuesto reeleccionista?




¿Un impuesto reeleccionista?

Enero 25 de 2006.
Oscar Robledo Hoyos

Este año, una vez más, la ciudad se despertó en el primer día, con un regalo impositivo de su adorable Concejo Municipal. El año pasado fue aquella hermosa prenda que aun no hemos podido quitarnos del cuello, el incremento irracional del predial. Las propiedades de la noche a la mañana volaron por las alturas de unos valores imaginativos, poéticos, artísticos, fijados a dedo por los Señores del Agustín Codazzi. Luego todos conocimos las colas serpentinas dando vueltas y revueltas al Club Manizales. Los señores concejales como en Fuente ovejuna se parapetaron en las instancias tecnocráticas, pues nada podían hacer ellos, ellos que fueron los autores intelectuales del infundio, se lavaban las manos porque ello era asunto de los técnicos avaluadores.

Ahora es el cuento de la Seguridad Democrática. Que en la ciudad matan, que en la ciudad atracan, que la ciudad requiere cámaras en las esquinas, que a la señora de al frente le arrancaron el collar de perlas de un solo tironazo, ayer. ¿Por qué no decimos más bien que la tan cacareada política no funciona en las minucias de la vida urbana-cotidiana? ¿Cómo así que cada vez que fracasa una política o se roban la plata de los impuestos hay que recurrir ipso facto a los bolsillos ya exhaustos de unos ciudadanos que no tiene empleo y muchos de ellos si desayunan no almuerzan? Al secretario de gobierno que apenas llevaba cuatro horas en el puesto lo hicieron comparecer ante la opinión pública en un interesante programa de Televisión a sustentar, defender, elogiar, la nueva iniciativa de la Administración Municipal. ¿Cómo es así que si no alcanza el dinero para cubrir el gasto incontrolado de la gestión pública la solución es solamente ésa, la de ir tras los bolsillos – una vez mas – del contribuyente? ¡Qué falta de imaginación y qué irresponsabilidad!

Para rematar dijo el Secretario: “No Señores, lo que pasa es que al ciudadano hay que educarlo”. Si, decimos nosotros los esquilmados, hay que educarlo para que llene huecos, para que justifique lo que no funciona, para que pague los despilfarros de otros así se llamen Los Padres de la Patria. Pero de esta patria boba en que se va convirtiendo Colombia con el cuento de la reelección pues pasarle los costos al elector es pensar que la satisfacción por la seguridad es total, que el balance es satisfactorio y que se están logrando los objetivos propuestos cuando pareciera que las realidades son otras y muy pero muy tozudas.

Nada valió que el concejal Néstor Toro dijera: Señores pero démonos cuenta que hay todavía cámaras que no se han instalado, que otro expresara, Señores no seamos tan simplistas, no busquemos la fiebre en las sábanas. Yo diría, Señores, no seamos tan infantiles, ¡de manera que cuando no nos alcanza la plata para los dulces solamente tenemos que lamentarnos y los papitos adorados nos aumentarán de inmediato la platica! Por qué en vez de pensar en techar la plaza de toros para que no llueva durante la temporada taurina - lo que nos va a costar un ojo de la cara - ¿Por qué no posponer la Feria siquiera una semana más en el mes de Enero? Así de sencillo, o si no, ¿cómo les parece el verano de estos días?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Buen texto, me sumo al reclamo.