domingo, 12 de febrero de 2006

Constructores


Konstantino Kavafis*
Traduccion de José María Alvarez
El progreso es un tremendo edificio -todos acarreamos
nuestra piedra; el uno trae palabras, el otro consejos, otro
documentos-. Día a día va levantándose la alta
torre. Pero un huracán, un furioso vendaval

se acerca, los honrados obreros se precipitan
a defender sus frustrados trabajos.
Y todo se ha perdido; cada vida gastada
sufriendo abusos y penas, por una generación futura

que quisieramos honesta, feliz,
con una larga, rica y sabia vida,
sin duros ni serviles trabajos.

Pero mientras, esta generación nunca, nunca vive.
Su trabajo será arruinado
y sus vanos afanes comenzarán de nuevo.


*(Konstantínos o Constantin Pétrou Kaváfis; 1863-1933) Poeta griego, n. y m. en Alejandría. De familia adinerada, pasó su infancia y juventud en Londres y Constantinopla, y en 1885 volvió a su ciudad natal para permanecer en ella definitivamente. Su contacto con las literaturas occidentales y con la del pasado bizantino, así como la perspectiva que le proporcionaba vivir en una ciudad al mismo tiempo cosmopolita y oriental, le hicieron desembocar en una poesía refinada y decadente, que fue más apreciada en su día por algunos escritores europeos como Ungaretti y Lawrence Durrell que por los propios lectores griegos. En 1904 aparecieron 14 de sus poemas, ampliados a 21 en una reedición de 1910; en la edición póstuma, que apareció en 1948 con el título de Poiímata, se recogen 160 poemas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Frente a la constante evidencia, puede afirmarse que todo afan es inútil. Decía Artaud.