jueves, 12 de enero de 2006

Carta de amor.



Carta de amor

Trabajando el Desapego.

Por: La Osa Mayor


A través de la distancia que mi partida ha implicado, es inevitable visualizar el mundo al cual he pertenecido hasta ahora y bajo la nueva perspectiva repasar mi vida...Por ejemplo que me unió a vos a lo largo de tanto tiempo? Porque son muchos años compartidos... Quizás cada uno bajo sus propios criterios y expectativas de relación, pero forzosamente con unos lugares comunes, que queramos o no, fueron labrando los seres que hoy somos y sin cuyo pasado compartido seríamos otros muy diferentes. Pienso en cada persona con quien me he involucrado en mi existencia y vos, al igual que los demás, han aportado valiosos elementos que me han dado fuerza y sentido para seguir viviendo...

Del mismo modo me pregunto qué te he dado yo en todos estos años, cuál fue mi aporte a tu existencia y encuentro un océano de entrega desinteresada, aún cuando en ocasiones tuve que atropellarme a mi misma para no esperar nada.

Compañerismo, porque ante todo nos hemos hecho compañía; lealtad porque en ocasiones fui más leal que sincera... Tejedora de ilusiones y esperanzas, porque como Penélope hube de aprender el arte de la espera y ejercitarme en destejer mientras mi amor te daba tiempo para que acabaras de enamorarte y fueras capaz de concentrarte y confiarte a mis sentimientos... pero te recuerdo y mi mente proyecta imágenes de tu mirada perdida en lontananza y tu voz confiándome a cambio de tu compañía, cuántos seres habías amado y cuántos necesitabas todavía... y yo escuchaba y escuchaba, menos divertida que con los juegos de palabras, menos entusiasmada que cuando elaborábamos fantasías juntos, menos animada, pero siempre leal, compañera, discreta.

Quizá mañana estés diciéndole a otra con cuánta emoción esperás a C... un fin de semana., pero tu amor o tu afecto o lo que sea, es anacrónico y no coincidirá ni siquiera con mi mirada.

Mi mente, mi corazón y mi cuerpo se han proyectado hacia un cambio de vida, cambia el momento... He amado en libertad toda mi vida, te amé desde el respeto de tus propios miedos, pero no puedo cargar con tu desazón y mis deseos.

Amarte no implicó tenerte, alejarme, dejarte no significa desprecio, pero el tiempo que estoy viviendo merece el respeto propio de sí mismo, coherencia total con el presente y sus protagonistas; ya no quiero destejer más, no quiero construir una morada para un fantasma.

Estoy enamorada de mí y si no pudiste compartir un tiempo favorable, un presente a mi favor, estoy segura que mucho menos estarás cerca cuando lo necesite... como en el Duelo, como en el dolor del abandono por muerte.

En mi presente existís como el recuerdo de tantos años preparando encuentros, pero al final la sensación es de desencuentro, malentendidos, soledad...

Hoy desde mi alma le digo adiós al Jose que amé y te dejo en total libertad de mi existencia, te libero desde el corazón y cuando nos encontremos hablaremos del presente que no incluye un nosotros.

Adiós.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy bello, oportuno y acertado, doloroso si pero lleno de amor y de ausencia. CARO E.