sábado, 17 de septiembre de 2005

Pedagogía

Pedagogía, pedagogía, pedagogía muchachos y muchachas

De los argumentos más manidos para protestar ante nuestros profesores de bachillerato era aquel de lo antipedagógico. Era antipedagógico el registro de las llegadas tarde a clase, como también la llamada de atención por las risas socarronas que de pronto rompían las clases de filosofía. Cualquier cosa que procediera de los profesores y nos afectara o no nos gustará era antipedagógica. Así nunca supiéramos que era lo pedagógico. Ya en la universidad tal argumento desapareció, pues sabíamos de antemano que la pedagogía en la universidad no tenía cabida, pues ya éramos grandes, estábamos en la U, eso era para el colegio.

Ahora y después de las alcaldías de Antanas, todo es pedagógico, especialmente en el ámbito de la política. Mancuso confiesa que ha realizado campañas pedagógicas con las poblaciones sometidas a su presencia para enseñarles cómo y por quiénes tienen que votar para la presidencia, para el senado… El Vicepresidente Santos desde Washington pide se inicie un programa de pedagogía para los electores de Cartagena, y así sepan por quien votar para la próxima alcaldía. Sabas (nótese que escribo el nombre al revés) anuncia que asistirá a una reunión en San José de Realito para hacer pedagogía a la Ley de Justicia y Paz. El comisionado afianza sus gestión en un gran trabajo pedagógico a los largo de la nación colombiana.

Los «sábados pedagógicos», institucionalizados hace más de tres años, son el mejor ejemplo de que todo en política se ilustra a la luz de la pedagogía, cada vez más inefable. El alcalde seleccionado pedagogiza la constitución para hacer ver que sus peticiones para la dotación de las escuelas rurales de su municipio y el nombramiento de nuevos y actualizados pedagogos están en Derecho, y algún día se crea. El presidente del Club de Leones pedagógicamente pide una excepción de impuestos para la rifa anual en beneficio del hospital que se va a cerrar. Presidente. El ministro de Agricultura pedagogiza los carburantes orgánicos, el de Salud y Seguridad Social pedagogiza a los sindicatos incluido FECODE. Todo ante el gran pedagogo de «esta patria», que pedagógicamente concede la palabra «al de allá de la camisa amarilla», o entrega Diplomas de Alfabetización lecto-escritural a los adultos mayores del pacífico, (De verlo para creerlo ¡Un Diploma que certifica que sabe leer!) o técnico - artesanal a los re-insertados (insertados dos veces) a través del SENA. Diplomas entregados a miles de capacitados en unas cuantas «semanitas» de asistencia a programas de gran «innovación pedagogica».

Lo inefable confunde, y si cada día más, llegaremos a aceptar que demagogia es sinónimo de pedagogia.

Rodrigo Restrepo

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente comentario. Gracias por el tono pedagógico del texto.

Anónimo dijo...

Felicitaciones por el trabajo y la dedicación.