jueves, 13 de diciembre de 2012

LEYES, TRAMPAS Y JUSTICIA


AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Se dice que Colombia es un país de leyes. Que nuestra democracia cuenta como una de sus fortalezas el que contamos con una de las legislaciones más modernas y avanzadas del mundo. Recordando a Santander, a quien se le conoció como el hombre de las leyes, se le denomina santanderismo a la manía de creer que con una ley superamos los problemas. Toda la creatividad de la que hacemos gala los colombianos queda expresada en el mundo ideal de la ley. En este horizonte inventado se superarían todas las dificultades. Es decir, este mundo imaginado resulta más importante que la misma realidad.
El santanderismo es la filigrana política que permite argumentar el sometimiento de la realidad a la ley o a la norma. Y de allí se vive en un mundo que no tiene nada que ver con esa realidad. Lo importante es la letra menuda, el inciso, la entrelínea, la coma, el paréntesis, el truquito, la maroma, la leguleyada. Esta fascinación por el derecho nos ha llevado a situaciones que parecen de mentiras: la ley es dura pero es la ley, no importa si comete injusticias…
En Colombia hay leyes, decretos, ordenanzas y acuerdos para todo, muchos son un canto a la bandera, porque no se cumplen, porque no son operativos o nacieron inservibles. Por ejemplo, la ley 190 de 1995, en el Régimen de los servidores públicos, específicamente en el artículo 13, dice que “Será requisito para la posesión y para el desempeño del cargo la declaración bajo juramento del nombrado, donde conste la identificación de sus bienes. Tal información deberá ser actualizada cada año y, en todo caso, al momento de su retiro.” ¡Esto no se cumple!
Si algo da risa son las normas de tránsito. Están escritas para no cumplirlas o para que las autoridades de tránsito las exijan cuando a ellas les plazca. En la ley hay prohibiciones para los peatones, y ordena que no pueden invadir la zona destinada al tránsito de vehículos ni circular en monopatines, patinetas o similares. Prohibición que casi nadie cumple. También ordena dicha ley que todas las motocicletas deben circular por la derecha, no en zigzag o en el carril izquierdo. Además, es infracción cruzar los semáforos en amarillo. Es obligación enseñar en escuelas y colegios normas de tránsito y de seguridad vial…
Hay normas que prohíben el expendio de pólvora, especialmente en las fiestas de fin de año. Acuérdese, en medio del cielo iluminado por la pólvora, de esta prohibición el 24 de diciembre y el 31 a las doce de la noche.
También hay normas para proteger el ambiente y otras que lo entregan para la explotación minera, o que consideran que un predio con bosque nativo es de menor valor que un lote deforestado convertido en un potrero. Hay normas para vigilar la higiene y calidad de los alimentos que se venden en la calle, que se incumplen. Hay leyes sobre inhabilidades que prohíben que los que tengan información privilegiada la utilicen en su propio beneficio, que nunca se cumplen pero que si aprovechan. Hecha la ley, hecha la trampa.
Recordemos, lo importante no es tener leyes y normas sino que exista una sociedad justa. Pero gracias a nuestra formación santanderista, tenemos muchas leyes, pero poca, muy poca justicia.
agustinangarita.com.co

lunes, 19 de noviembre de 2012

De cómo narra la historia contemporánea de Colombia, el Maestro Gabriel.

Carlos Ricardo

Hoy tocaba Carlos. Carlos es un émulo moderno de Fígaro, que pone todo su empeño en que como decía Mafalda a su madre: los ya, parezcan todavías.  Cuando llego, me saluda ceremonioso, mira mi lamentable estado capilar y con algo que se parece a un suspiro pone una capa en mis hombros, tapona todos los sitios susceptibles de permitir el paso de la regadera a mi camisa y acomete la tarea de darme el champú de rigor.
Y así lo hizo hoy y empezó la tarea que ojalá pudiera calificar de titánica, pero creo que con liliputense quedaría bien definida.

En tanto, en la silla de al lado, Gabriel, otro de los ya no barberos, sólo simples peluqueros, se despachaba con la abundante cabellera de un casi adolescente: ese sí tenía trabajo! Y empezó toda la lección de historia de Colombia, cuando evocó que hoy, precisamente hoy, terminaba la serie de El Patrón del Mal. Lo dijo casi con ensoñación...

Y pasó a hacer un docto análisis de los últimos reality Show de las cadenas privadas de televisión de Colombia. Empezó por evocar a un reality en donde según él, aparecía un negro inmundo, que casi todo el tiempo estaba desnudo: gas, decía, tan asqueroso y a toda hora exhibiéndose. Luego pasó a otro, sobre los sobrevivientes de la isla. Habló de Margarita de Francisco, de lo serio de ese reality y de que no se perdía capítulo. Y después habló del Patrón, de que hoy iban a presentar el capítulo final y de que estaba intrigado, porque quería saber cómo habían solucionado el problema de la casa donde fue abatido el capo que ahora tenía dos plantas. Pero planteó la solución: seguramente iban a hacer como cuando pasaron el episodio del avión de Avianca: usaría imágenes reales, mezcladas con las de ficción. Con el problema de producción solucionado, pasó a evocar la escena más risible de las presentado hasta ahora: el episodio en que Pablo Escobar agradecido con los servicios de una viejita que lo salvó de morir, le dejó un fajo como de $5.000 millones de pesos. Y le dijo que en adelante, por el agradecimiento que le debía, tendría a un amigo por siempre! Y a renglón seguido su sicario de confianza mató a la viejita y se llevó el billete: qué risa, decía...

Y recordó al “Osito” y lamentó lo de la carta bomba y cayó en los políticos de la serie. Turbay un pendejo, sólo ávido de plata. Barco que no se daba cuenta de nada, Belisario, el más culto de los presidentes, pero absolutamente desentendido de las cosas y Gaviria, un señor que se dejaba mangonear y que mejor era que se dedicara a cuidar a sus ministros, una partida de culicagados que lo único que tenían era que eran bonitos...

Y con la decisión de quien emite una máxima para la historia, nos advirtió: hoy no me muevo del TV hasta que no aparezca FIN en la pantalla.

Y casi que le pregunto: ¿será que matan a Pablo?

Sin poder evitarlo, evoqué a nuestro parroquial escritor costumbrista, Rafael Arango Villegas y a una de sus obras más mentadas: De cómo narraba la Historia Sagrada el Maestro Feliciano Ríos. Y evoqué las acomodadas versiones del zapatero remendón, tratando de ajustar esguinces de memoria y vacíos conceptuales (así dirían los letrados). Y al salir, duré un gran trayecto tratando de calificar el nivel de penetración de los medios, revisando a McLujan y su aldea global y con serias preguntas por el futuro de un entorno en donde la realidad enlaza con la ficción y la supera. Por algo uno de los canales internacionales tiene en su eslogan algo similar...

Ya estoy esperando a que mis folículos pilosos hagan su labor y deba volver a mantenimiento: tal vez, el tema sea algo de la Franja de Gaza y del conflicto palestino-israelí. ¡Ardo a la espera de la interpretación de ese conflicto de siglos!

domingo, 18 de noviembre de 2012

¿CORRUPCIÓN EN LOS HOSPITALES?



AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
Hablar de la crisis de la salud parece un tema trillado. Sin embargo, ocurre que cuando se habla reiteradamente de este tema, con el tiempo, tiende a naturalizarse, tiende a creerse que es normal que la salud viva en crisis y que lo único que podemos hacer es acostumbrarnos, porque es un problema crónico y sin solución. También se habla que la normatividad en salud está pensada para favorecer los poderosos conglomerados económicos que son dueños de las grandes EPS del país. Se comenta, casi todos los días, de la falta de recursos, de las exorbitantes deudas tanto del gobierno como de las EPS con los hospitales públicos que los mantiene casi en la ruina, al borde del abismo.
Por estos días ha tomado fuerza un rumor, que desde hace años circula por los pasillos y esquinas de los espacios de poder. Es el tema de la corrupción en las gerencias de las entidades de salud, ya sean hospitales, IPS o EPS. La gente señala como profesionales que vivían discretamente en algún modesto barrio de alguna localidad, después de ser nombrados en la gerencia de cualquier hospital, pasaron a vivir en lujosas mansiones compradas en exclusivos condominios de la capital. ¿De dónde sacaron para crecer aceleradamente su patrimonio? ¿Será por eso que es tan competida la selección de gerentes y que estén dispuestos a pagar gruesas sumas a los políticos que mueven sus hilos en las juntas directivas que los nombran?
Ya en Bogotá se empezaron a destapar actos de corrupción en las gerencias de hospitales. ¿Por qué será que las contralorías en lugar de salir a los medios a ufanarse por hallazgos fiscales que si bien existen, son insignificantes, mientras no ven como se quiebran los hospitales públicos y sus gerentes y altos funcionarios misteriosamente se enriquecen? ¿Cuál será el encanto que tiene ser nombrado gerente de un hospital sin recursos, con deudas astronómicas de todo tipo y con compromisos laborales incumplidos de difícil cumplimiento?
La gente dice que cuando el río suena… es porque algo pasa. Claro que la costumbre que está haciendo carrera en nuestro medio, es que si alguien denuncia un acto de corrupción, los corruptos no salen a explicar sus conductas y a demostrar su inocencia, sino que su defensa se basa en desprestigiar al denunciante. Son capaces de hablar mal hasta de la mamá de cualquier denunciante, buscando no aclarar su comportamiento, sino intimidar a los denunciantes para continuar con sus fechorías.
Una vez se posesionó un nuevo gerente en un hospital del departamento, demostró como tenía una nómina excesiva que desangraba las arcas de ese ente casi en bancarrota. Todo el personal que sobraba obedecía a cuotas de politiquería. Es decir, los jefes políticos estaban, como vampiros, chupando la sangre del presupuesto que debería servir para atender la salud de los pobres, a los que ellos dicen representar y a los que les piden frecuentemente su respaldo electoral. Al pusilánime gerente saliente no le importaba el futuro del hospital sino servir de la mejor manera a su jefe político.
¿Será que está pasando más de lo mismo en corrupción y politiquería, con la selección de gerentes para los hospitales públicos de segundo y tercer nivel, que está en proceso en este Tolima de nuestros amores?
@agustinangarita

sábado, 10 de noviembre de 2012

APRENDER Y ENSEÑAR EN AMBIENTES VIRTUALES DE APRENDIZAJE: UNA VISIÓN DESDE EL DOCENTE



Oscar López Becerra
Para buena parte de los estudiosos de la educación, los procesos de enseñanza y aprendizaje tienen vida y dinámicas de desarrollo e implementación propias. No obstante lo anterior, parece importante ensayar desde la práctica docente una visión que intente diferentes maneras de mediar entre la enseñanza y el aprendizaje, y de paso ver la acción docente como el eje central facilitador de todo sistema y proceso educativo. Por tanto, examinar las condiciones, competencias y oportunidades del docente en el escenario virtual permite hacer las siguientes consideraciones:
En primer lugar, la calidad de la docencia bajo la visión de los ambientes virtuales debe ser valorada a partir la perspectiva de los procesos de formación y de evaluación cualitativa, es decir, partiendo del referente que obliga a comprobar la presencia de un conjunto de particularidades, condiciones, elementos, e indicadores a nivel personal y colectivo del docente y que posibilitan el cumplimiento de fines, objetivos y metas de la educación.
En la valoración de la calidad de la docencia en ambientes virtuales, se debe certificar la validez, pertinencia y coherencia de los contenidos temáticos, así como los conocimientos y campos de formación de cada disciplina, de acuerdo con el marco pedagógico y didáctico de la educación en ambientes virtuales, y desde luego, reconociendo las posibilidades que proponen las TICS.
Juzgar la calidad de la docencia en ambientes virtuales también debe involucrar el punto de vista del estudiante, quien en realidad es quien asume el proceso de aprendizaje. En la educación tradicional las tareas y labores del docente implican unas posibilidades y obligaciones diferentes comenzando por las relaciones que se establecen con los estudiantes.
Estimar la calidad de la docencia en particular en ambientes virtuales de aprendizaje, puede acometerse desde muchas perspectivas y es posible confeccionarla a partir de los propósitos e intereses personales, institucionales y colectivos, considerando el acatamiento y aplicación de los estándares internacionales de educación virtual, así como de la utilización de los análisis provenientes de los estudios de deserción de los estudiantes en los diferentes niveles de educación
En la educación virtual toda transformación, enfoque o punto de vista, se convierte, de manera práctica -y por extensión de las funciones del docente-, en un instrumento o herramienta de evaluación, que ha de ser aceptada siempre y cuando se someta al reconocimiento y justificación de su soporte teórico, de su confiabilidad y validez con respecto a lo que comprueba y la manera como lo ha de medir.
Con relación a las obligaciones del docente para facilitar los proceso de enseñanza–aprendizaje, es importante destacar la manera como el profesor diseña y propone avances en la estructura del curso o área disciplinar para que se reflejen en los alumnos avances efectivos; así mismo, el docente debe manejar técnicas para comunicarse de forma efectiva de manera que promueva la cooperación y participación por parte del estudiante.
Inevitablemente los docentes requieren aprender un conjunto nuevo de habilidades de enseñanza para ocupar y crecer en su nuevo rol de gestor y promotor de la discusión y del estudio de las problemáticas que proponen las sociedades actuales. Para ello el docente debe esforzarse también por usar e ir obteniendo provecho de un lenguaje que inspire confianza y cercanía verbal; también es deseable utilizar un estilo de comunicación mucho más conversacional para apoyar a los estudiantes en la construcción de sus aportes personales, en la participación y en la discusión.
El docente en ambientes virtuales debe utilizar tácticas mucho más centradas en el estudiante y por lo tanto debe ser capaz de orientar el aprendizaje con la pregunta y la inquietud correcta; lo cual es más importante que proporcionar a los estudiantes la “contestación correcta”.
En este orden, es posible acogerse a la opinión de Luque (2003), para quien es más importante la calidad de las interacciones con el docente que la cantidad de las mismas.
De acuerdo con lo anterior, se asume como una virtud aceptable que el docente en ambientes virtuales se destaque por su presencia y cercanía, esto en muchos autores es un indicativo de la calidad. Esta cualidad es vista como un indicador de satisfacción de los estudiantes que se forman bajo el modelo educativo virtual.
Para finalizar, vale la pena hacer énfasis y plantear que la entrada de las TIC a los procesos de enseñanza y aprendizaje virtual es una opción totalmente pedagógica y didáctica que da contestación a muchos interrogantes:
· ¿Se debe dar un adiós definitivo a la clase presencial al transformarse las funciones y competencias del docente?
· ¿De qué manera la formación en ambientes virtuales está en capacidad de establecer relaciones reales entre los conocimientos, las necesidades, y los modelos de enseñanza y aprendizaje que requieren las sociedades actuales?
PARA SABER MAS :
Ver link: ambientes virtuales de aprendizaje: creación y facilitación
http://youtu.be/WmR1J7TH4B8

lunes, 29 de octubre de 2012

¿DONDE ESTÁ EL BIEN COMÚN?



AGUSTIN ANGARITA LEZAMA

El sueño de una sociedad democrática involucra la participación de la ciudadanía en múltiples escenarios de la vida social así como el compromiso moral de promover el bien común por encima de cualquier derecho individual a acumular privilegios y poder. Pero es un sueño.

La realidad es diferente. Lo que encontramos a diario son funcionarios que piensan que el bien común es beneficiar a su jefe y a su grupito político. Para ellos el cargo que ocupan se lo deben al político que lo recomendó y es a él al que le tienen que trabajar. Si beneficiando al jefe y su grupo la comunidad algo recibe, que bueno, pero el bien común es lo menos importante. Claro que para el discurso siempre se invoca.

Existen algunos presidentes de juntas de acción comunal, de acueductos comunitarios, de juntas de padres de familia o de comunas para quienes el bien común está representado en contratos para ellos (no importa que lo prohíba la ley) o para sus hijos, esposas o amigos. Igual ocurre con muchos contratistas. Lo interesante es que el contrato sea jugoso, que lo paguen pronto y que la interventoría no vea, no oiga ni entienda, después no importa si la obra queda mal hecha.

La gente se pregunta, si el ingeniero hablaba tanto del bien común, ¿por qué sus viviendas son realizadas con materiales de mala calidad, con especificaciones técnicas mentirosas, a sabiendas que eso perjudicará a la gente pobre que las habitará? ¿Por qué las instituciones educativas quedan con terminados tan de mala calidad, si deben ser hechas para el bien común? ¿Por qué el empleado público, al que le pagan con los impuestos que les cobran a todos los ciudadanos, trata tan mal y con tanta displicencia a esos ciudadanos que son los que aportan para sus pagos mensuales? Existen empleados que se sienten dueños de sus cargos y se resisten a aceptar traslados que no los desmejoran, pero que si les permiten aprender nuevas dinámicas y conocer otras experiencias y dar lo mejor de ellos para los usuarios de sus servicios. ¿Por qué se niegan a cambiar?

Es triste encontrarse con funcionarios sin iniciativa, resignados a esperar que pase el tiempo para pensionarse, haciendo lo menos posible y esforzándose muy poco. ¿Será que piensan que con esa actitud contribuyen al bien común? Mientras peor funcione el estado, que es la máxima expresión de lo público, la convivencia se afecta, la confianza desaparece y la sensación de angustia y temor crece. De la mano de esta inseguridad avanza la indiferencia, la apatía y la sensación de abandono. El estado es el generador de orden. Si el estado no funciona se le abren las puertas a la violencia y al desorden social. El orden se expresa en normas, conductas, decretos y leyes. Si las leyes y normas no se cumplen, crece la corrupción y el delito…

Se sabe que el delito es una consecuencia de un desorden social. El que ataca el delito sin atender la problemática social que lo produjo, se la pasará toda la vida persiguiendo delincuentes, sin resultados serios a largo plazo. Los problemas sociales necesitan un compromiso ético, de cada persona, de cada funcionario, de todos en general, por el beneficio colectivo, de lo contrario, todo empeorará…

lunes, 15 de octubre de 2012

EN LA MUERTE DE RODRIGO RESTREPO GALLEGO

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Lo vi cruzar una tarde el hall central de la Universidad de Caldas, en pleno paro nacional de profesores. Ya era Rector y se detuvo a mirar las caricaturas, no exentas de picardía, que sobre él y el suceso político poníamos en el piso de cemento cada mañana. Miró las caricaturas, sonrió y continuó rumbo a la oficina. Esa sonrisa sin mala leche ante la crítica la he recordado muchas veces como lección de animosidad tranquila ante los conflictos.

Luego, pocas veces quizá, coincidimos en sitios de tertulia nocturna; conversamos sobre cosas de la política nacional, de libros, poetas y momentos universitarios. En la conversación Rodrigo tenía la cabeza bien organizada, hablaba con elocuencia, carácter y dulzura; las frases la salían con el tono de quien tiene convicciones fuertes, arraigadas, sin pretensiones de erudición irritante.

Por casi una década, Rodrigo hizo parte de la locadelacasa: escribió textos de opinión política, ganó un concurso literario y compartió fotografías y poemas. Narró recuerdos de infancia y anécdotas de viaje empleando una escritura abierta, correcta, casi pedagógica, como es de esperar en un hombre que ligó su pensamiento y acción social a la educación de los jóvenes en Colombia. (http://www.lalocadelacasa1.blogspot.com/search/label/Rodrigo%20Restrepo)
Con entusiasmo de adolescente militante, criticó, polemizó y puso en tela de juicio opiniones de los habitantes de esta casa. Carlos Ricardo Escobar –con alcance de compinche hasta la muerte- es el testigo principal de las opiniones de Rodrigo Restrepo sobre las cosas que se han escrito en esta red de buenos amigos. Sus conspiraciones telefónicas las conocí a medias; solo sé que fueron transitando de la picardía a la solidaridad y compañía mutua ante el dolor.

Escribo esta nota sin animosidad o tristeza que empuje recuerdos, anécdotas o semblanzas; me quedo corto, pienso que estoy obligado a decir muchas cosas más de Rodrigo y su presencia en este lugar; también sé que eso ocurre porque debí haberle escrito hace meses, en vida, él lo hubiera disfrutado. Ahora sólo escribo inútilmente ante sus cenizas.

Mario Hernán López.

RODRIGO RESTREPO GALLEGO (In memoriam)


Ya muertos, vivimos muertos en los recién vivos.
En los relatos de quienes a la par con nosotros conocieron nuestros muertos.
En los retratos que sólo se exhiben de los muertos.

De "Estamos con los muertos" Rodrigo Restrepo 2003.  


 

martes, 9 de octubre de 2012

El sitio del ruido

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A Led Zeppelin
El ruido siempre nos somete a un Estado de sitio, si nadie puede escuchar tus palabras por encima de él lo mejor es callar y esperar mejores tiempos para hablar. 
 
Suena Whole Lotta Love a todo volumen. Bienvenida sea cualquier cosa que distraiga del yo interior, la música o la radio con interminables tertulias analizando cómo o en qué momento hemos llegado a estas cotas de miseria económica y moral, a esta decrepitud física, vital e intelectual. 
 
Cómo es de mentirosa la mente que nos alienta a hacer el mayor ruido posible un día y otro hasta que se juntan meses y años de ruido.

En qué momento perdimos la valentía, el intrépido vértigo que producía lograr lo necesario dentro de esa provisionalidad llamada vida, abriendo el campo del futuro en mayúsculas, con un montón de posibilidades, pareciera que las pastoreábamos de día y las emborrachábamos de mitos, leyendas y alcohol por las noches.

¿Cuándo perdimos el silencio? mira desde la terraza, los edificios de enfrente, los de los lados, la gente dentro de ellos tomando la dosis diaria de sustancia adormidera por vía infrarroja, sentada en la terraza con la luz apagada a la luz de la luna, recuperando el silencio, lo reconoce, pasó tanto tiempo con el ruido que no había tenido ocasión de escucharse las tripas desde hacia mucho, algo estaba haciendo mal cuando llevaba tanto metida en su epicentro sin mirar para dentro, das lo que recibes, si solo ofreces ruido él te devorará y recibirás toneladas de sentimientos envasados al vacío, te irás inflando como un globo de esos que abandonan los niños en los parques cuando se cansan de llevarlo del cordel, llegado ese extremo sobrevolaras la ciudad sin que casi nadie se percate de ello hasta morir desinflada en la copa de algún árbol o en el pararrayos de alguna vieja fabrica abandonada, lo más triste de todo es que nadie llorará por ti.

¿Qué estaría haciendo mal? centellean los flashes de infrarrojos de las televisiones en los salones de los edificios de enfrente , entre intervalo e intervalo de tiempo, la población va recibiendo la ración diaria de relajante para idiotas hasta cansarla y no dejarla con ganas sino de llorar, enfermar y morir, sobra gente y hay mas de mil maneras de matarla y que parezca un accidente . 
 
La vieja está en la habitación de al lado rezando, le rezará al diablo, la única divinidad que puede estar a su mismo nivel de maldad, ha fantaseado muchas veces con matarla ahogándola con una almohada mientras dormía, pero aunque se queja continuamente de sus dolores reumáticos, está fuerte y tiene un dormir quebradizo como todos los viejos, el más leve zumbido de una mosca podría despertarla, tiene que pensar otro modo de matarla.

Hay que huir del ruido, escucharse, no se puede hacer feliz a los demás, pero al menos no hay que contribuir a su infelicidad, suena Stairway to Heaven, que sale directamente de la averiada radio de los años cincuenta.

Ha dejado de soñar despierta, no cierra los ojos para inventar una historia en la cual las cosas se vayan enhebrando para su plena satisfacción, ensoñaciones adolescentes que se han ido diluyendo hasta llegar a este territorio de los no sueños, a pesar de creer a pies juntillas las teorías cuánticas acerca de el pensamiento como hacedor de cosas no se le ocurre nada que pudiera soñar, todo termina siempre chocando con la apatía y el cansancio, una tormenta acaba de comenzar, viento y agua, el viento son los años que han llegado a traición, todos de golpe acompañados con mucha lluvia, toda esa agua que es la vida vivida. Volverá a soñar cuando la tormenta se asiente y claudique esta rémora de hormonas que pugna por sobrevivir. 
 
Que la vieja y muda radio se ponga a cantar de repente parece imposible, sin embargo es real, nada mejor que Led Zeppelin, después de una buena ración de basura literaria engullida con la misma ansiedad con la que se engullen los hidratos de carbono. 
 
Leer libros de auto-ayuda es como buscar conversación fluida con alguien lo suficientemente inteligente y frívolo como para entender el hilo conductor del diálogo y con la displicencia intelectual justa como para no juzgar ni contradecir jamás, literatura basura, esa mierda escrita con pretensiones antropológicas o psicológicas y que en el peor de los casos no es más que la antesala de una secta para explotar descerebrados.

Le duele el ventrículo derecho, late más despacio que el izquierdo, anoche salió, hacia tiempo que no salia, ya no controla la liturgia de la cocaína, ni siquiera la liturgia de consumidora eventual de cocaína, qué hacer cuando te invitan, o cómo disimular que quieres que te inviten.

Pensar que no existen los prejuicios en ese ambiente alcohólico y decadente, es un error, entre idas y venidas al baño afloran los malentendidos, las suspicacias y las actitudes tan convencionales como las de cualquier otro lugar, igual que creer que una vieja radio de los 50 averiada no pueda ahora mismo emitir directamente desde la enajenación más absoluta, Stairway to Heaven, si llevas mucho sin salir te puede impresionar la puesta en escena y hasta creer que estás haciendo vida social con gente como tú, gente asqueada y muerta , nada más lejos de la realidad, ahí lo único que se comparte es el vicio y las suspicacias. 
 
La radio de papá la encontró debajo de un montón de trastos viejos la sacó con cuidado porque tenia miedo que se resquebrajara , contuvo la emoción, papá ha muerto y eso es inapelable. 
 
Con cincuenta años volver a la casa de papá y mamá y asumir por fin la inutilidad de tantos años, más de veinte, con Leonardo ese Poseidón egocéntrico e incapaz de madurar emocionalmente.

Nunca entendió como mamá podía ser tan cruel con sus hijos, los abandonó en casa de la abuela como quien se despoja de unos enseres viejos o de unas mascotas molestas, matarla no seria un crimen sino un acto de justicia, todo es pensar, si piensas algo es porque lo puedes realizar, las cosas son así, la cabeza no produce ideas extrañas, no se hace imágenes inexistentes ni situaciones imposibles, una mente es capaz de realizar lo que otra piensa. 
 
Ahora que se ha quedado viuda, parece más desvalida pero no se va a dejar engañar, sigue siendo la misma hija de puta de siempre, la maldad es una maña que no se pierde nunca.

El hermano de abuela fue el que trajo la radio de Venezuela, cuando papá era un niño, su tío emigró a Cuba y volvió hecho un indiano rico, vestido de blanco con un sombrero de fina paja enhebrada, la abuela la puso en la venta, la única del pueblo, la única venta y la única radio, siempre pioneros para lo bueno y para lo malo. 
 
Así todo el mundo podía disfrutar de ese invento de los demonios tomándose unas perras de vino, la gente hablaba desde una caja como si estuvieran dentro, les podías oír pero no ver, la abuela ponía caramelos detrás de la radio antes que llegaran los chiquillos a oír la voladas de cho juan, chicos y grandes escuchaban las voladas llorando de risa, “los cuentos de Cho Juan remedan como mismo somos nosotros, ni más ni menos “ decía abuela, ella nunca entendió qué era lo que les hacia tanta gracia.

Cuando terminaba el programa los chiquillos miraban detrás de la radio y cogían los caramelos que les había dejado Cho Juan. 
 
La mujer del tío-abuelo, el indiano, una peninsular, demasiado acicalada para parecer decente según abuela , dijo que existía el televisor y que era como la radio pero más grande y que además se podía ver la gente como si estuviera dentro, abuela no creyó jamás tal cosa hasta que años después pudo verlo con sus propios ojos.

Mamá tenia celos hasta del aire que podía rozar a papá, que amara a sus hijas , era para ella como si le clavaran un piolet en el estomago, una pizca de orgullo de padre o de arrobamiento en sus ojos al mirarlas desataba en ella una furia incontrolable que descargaba sobre ellas . A los tres o cuatro años hizo una cosa buena, dejarlos con abuela.
La Casa de abuela en La laguna estaba en la calle san Antonio muy cerca de la plaza Doctor Olivera, allí había un kiosko de golosinas y era hasta donde abuela los dejaba llegar, qué gran aventura, tardó lo menos un año en recorrer los ciento cincuenta metros que separaban el kiosko del principio de la calle Carrera, el corazón le iba a mil por hora parada en la esquina, desobedeciendo las órdenes de abuela.

Deja de sonar la música y un locutor explica la mejor manera de matar a la vieja, es una voz hermosa, muy varonil, “la vieja carga la pluma para inyectarse con mucho cuidado para no pasarse con la dosis , tienes hacerle desaparecer las gafas para que te pida a ti que se la cargues” decía el locutor.

Tampoco es que le vaya a dar un crédito absoluto a esta vieja radio y sus consejos, vuelve la música con mucha estridencia, Jimi Hendrix canta Cocaine, mientras las gafas de la vieja están escondidas donde no pudiera encontrarlas.

Carga la pluma de insulina a la vieja y se la acerca, ella se pincha sola, Suena Led Zeppelin muy alto, black dog, la música no la deja pensar, tiene que ponerle las gafas cerca para no levantar sospechas, la vieja expira, se le fue la mano con la dosis, lástima que no sufrió nada, ni siquiera le dio tiempo de ponerse a buenas con el diablo para que la recibiera en el infierno.


Juana Santana

domingo, 30 de septiembre de 2012

EN EL MES DEL AMOR Y LA AMISTAD



AGUSTIN ANGARITA LEZAMA
No puede pasarse por alto que esta es una celebración eminentemente comercial, ideada por los comerciantes para aumentar sus ventas. Pero nos debe servir para reflexionar sobre la importancia del amor y de la amistad en nuestras vidas.
Lo primero que hay que aclarar es que sin amor no hay sociedad. El amor es el cemento que cohesiona cualquier comunidad. El amor se refleja socialmente en la confianza. También se refleja en la solidaridad y el respeto. Una comunidad respetuosa es la que mantiene fuertes lazos de amistad, de confianza y de apoyo mutuo.
Sería imposible vivir sin confianza. ¿Cómo sería la vida de difícil si no le tuviéramos confianza al chofer de la buseta o del taxi y le tuviéramos que pedir siempre su licencia de conducción, la certificación de su experiencia al volante, la revisión técnico mecánica de su vehículo, su examen visual u otros requisitos de idoneidad? Una sociedad necesita cultivar confianzas. ¿Estamos sembrando confianza en la comunidad, en nuestro trabajo, en nuestra familia?
La solidaridad es una expresión de amor por el prójimo. Solidario es quien está dispuesto a dar sin esperar nada a cambio. Es el que entrega aun necesitando lo que entrega. Hay quienes piensan que ser solidario es dar lo que le sobra y eso es equivocado. Una persona puede ser generosa y regalar, por ejemplo, zapatos viejos o ropa que ya no usa, y eso es bueno. Un solidario comparte su mesa, incluso su escasez y es capaz de endeudarse para prestarle dinero al amigo necesitado. ¿Qué tan solidarios somos? ¿Estamos sembrando solidaridad en la sociedad?
Es bueno que amemos a nuestros seres queridos y que lo demostremos. Pero el amor debe incluir no solo a las personas que nos son cercanas. Debemos aprender a amar el barrio, la comuna, la vereda, la ciudad, el país… Amar la ciudad es respetarla. El que quiere a Ibagué no maneja embriagado y hace todo lo posible porque sus vecinos o amigos no lo hagan. Amar a Ibagué es respetar las normas de convivencia: aguardar en los paraderos a las busetas y allí apearse; no sacar la basura en días distintos a su recolección para no ensuciar la ciudad; no barrer para la calle; no hacer ruidos estridentes que rompan con la tranquilidad de los vecinos...
Un líder comunitario que ame su comunidad lo demuestra trabajando por una comunidad armónica. ¿Qué es una comunidad armónica? Una comunidad donde no se permita la violencia intrafamiliar, donde se trabaje colectivamente por evitar el maltrato infantil, el maltrato a las mujeres, a los adultos mayores o a los hinchas de los equipos contrarios…
Que en el mes del amor y la amistad se pueda mostrar con orgullo barrios, veredas o comunas y corregimientos donde no se maltrate, donde brille la solidaridad, se respete a todo el mundo, donde se respete la diferencia y se busque resolver los conflictos mediante el dialogo y no con la violencia. No olvidemos que las palabras son vehículos de amor o de odio, por lo tanto, cuidemos lo que decimos.
A propósito de los amigos, el poeta Emilio Rico, que vivió hace años en Ibagué, decía: los amigos son como la sangre, siempre fiel a la herida, sin que nadie la llame.